miércoles, 4 de octubre de 2017

PENSAMIENTO CRÍTICO O PENSAMIENTO ÚNICO



“Los fascistas de siempre, no tienen dos dedos de frente…” (Manuel Moretti, ESTELARES)


Palazos al referéndum, palazo al diálogo, al consenso, al espíritu democrático. Siglo XXI y aún hay Monarquías que deciden prepotentemente el destino de los pueblos. Es irrisorio. Mientras tanto, en los Estados Unidos de Norteamérica, nación a la cual muchos coetáneos nativos de estos pueblos sudamericanos – o sudacas, según de dónde se nos mire - toman como “modelo” ideal aspiracional a esa sociedad que, una vez más, es noticia mundial por ningún atentado excepto que así se interprete el salvaje accionar de quien desde un piso 32, en pleno recital de música country allí en Las Vegas (¿pánico y locura?) y con 20.000 asistentes al show, dispara a mansalva dejando casi sesenta muertos y más de quinientos heridos. Las cifras nunca dejan de tener un tufillo amarillista puesto que así hubiesen muerto diez personas, el fenómeno amerita una lectura lo mismo. Vamos a decir: síntoma de que la razón también tiene su sinrazón, su límite, su falla interna y, eso, explota, hace ¡Bum! Nada de esto quita que el azote terrorista no sea un hecho real, sólo que nunca se nos escapará de mientes la dimensión causal de semejantes desastres humanos, demasiado humanos… Problemas de desigualdad y expropiación, fanatismos exacerbados por quienes pasan de ser victimarios para luego devenir víctimas. Efecto boomerang.
Argentina padece actualmente, haciendo su diagnóstico, del desarrollo de una lógica pro-imperial. Nuevamente la derecha neoliberal al poder. Rápidamente las medidas esperadas, el “orden” demandado. Seguridad, control, persecución, infusión de miedos, censura, prohibido pensar diferente, ataque a lo público, recorte de derechos. Balas, idiotismo y negación. Metiéndonos concretamente con algunas de todas estas aristas, tenemos el caso de desaparición forzada perpetrado por una Fuerza de Seguridad, a saber, gendarmería, del joven artesano Santiago Maldonado, quien se encontraba en una protesta Mapuche en Chubut pidiendo por la excarcelación de su líder Facundo Jones Huala. Esta comunidad del pueblo originario en cuestión reclama además que se le reconozca lo que le corresponde por Derecho y que un señor llamado Benetton ha usurpado no sin la connivencia de los vivos de siempre, apátridas infaltables que lucran con lo que no les corresponde; su porción de Tierra.
La sociedad civil persiste adormecida, como no pudiendo reaccionar, mortificada o tomada por el Síndrome de padecimiento. Parece que el golpe fue duro. Y sí, lo fue. Nadie esperaba que alguien con tan mala reputación pudiera llegar a la Presidencia. Es terrible. Ahora está allí, hay que bancarse las consecuencias. Cierran fábricas, intervienen sindicatos, se infiltran agentes de inteligencia (o personajes contratados-por) para enturbiar las protestas. La última modalidad de terror, de infusión del miedo, del temor - que apunta directo a donde sabe que duele porque eso es lo busca, generar tensión social, que la gente empiece a pedir con mayor severidad castigo, goce, represión, SEGURIDAD, abolición, aplastamiento de lo potencialmente peligroso, indomeñable, ajeno, extraño, absurdo, incomprensible – son las amenazas a bombas en los colegios que, en mi barrio por ejemplo fueron una cada día desde hace una semana, particularmente en Escuelas privadas, donde asisten los hijos de aquellos que poseen mayor poder adquisitivo. No todos los que pertenecen a las clases más altas son macristas, eso sería un prejuicio. Como tampoco los más humildes son todos peronistas. Sin embargo, tocar a esa clase media-alta nunca deja de ser una excelente manera de indagar cómo anda el termómetro social. Es un experimento social, claramente. En función de estas maniobras se sacan datos, información, conclusiones, se busca ver cómo reacciona la gente, qué opinión se va generando. Es indudable que todo crimen debe ser investigado teniendo como hipótesis esencial que el culpable siempre es – con excepción de los crímenes psicopáticos, como el del loco norteamericano del que hablábamos más arriba – a quien a que el mismo beneficia. Pues bien, nosotros sabemos que si la derecha ganó fue porque no sólo prometió meter en cana a todos los supuestos corruptos del gobierno anterior, no sólo acabar con la Dictadura K, con los anuncios oficiales en partidos de futbol, con ese futuro seguro de convertirse en Venezuela, con las agotadoras cadenas televisivas de la “Puta, chorra y montonera” de la expresidenta que encima era una soberbia, una populista terrible, sino que además vino a acabar con el bendito y clasiquísimo problema de la inseguridad, del narcotráfico y del terrorismo. No puede ser que uno no pueda andar por la calle tranquilo que cada dos cuadras te meten caño, a los que encima largan a los dos días porque son menores… ¿Y los derechos humanos de las víctimas de los asaltos dónde quedan? Etc., etc., etc. (cerramos ahí la pregunta porque da asco el mínimo acto de reproducir tamaña abominación de discurso prejuicioso y fascista). Es decir, yendo al punto, el miedo fomentado al núcleo medio de la sociedad (ni al muy pobre, ni al muy rico) apunta a poner en posición de elegir al indeciso, en el marco de las elecciones legislativas que se aproximan. Si amenazan con explotar la institución a la que concurre mi hijo voy a demandar, ¿qué cosa? Sino seguridad, más control, mayor eficacia y eficiencia policial, es decir, que se destinen más recursos a la sociedad de dominio, inteligencia y persecución, que se engrose esa pata del Estado que lleva adelante “la tarea”, básicamente, la represión, la sanción, el castigo. Vigilar y castigar, que se vigile más y que se castigue mejor. Ese es el discurso de CAMBIEMOS, del PRO. Este partido político representa a una clase social con la cual hay una tendencia a la identificación. Sentir que siento como siente el otro, que yo también soy un privilegiado al que lo Otro – la negatividad absoluta: el miserable, el chorro, el drogadicto, el vago, el planero, el puntero político, etc.- puede atacar o que de hecho ataca, por identificación – insistimos – esto hace que yo vaya a elegir como eligen “los que saben”, que además son los exitosos, los que realmente se rompieron el lomo para salir adelante en la vida, los que como hijos de los buenos inmigrantes (no como los de ahora procedentes del Paraguay, de Bolivia o del Perú que son violadores, transas y motochorros) sienten que se les está atacando a SU país, como si de repente recordaran que eran de acá, luego de pasearse por Punta del Este, Miami o París más de una vez al año. Pero, claro, “hay que conocer el mundo”, no tiene nada de malo. Todo bien, pero hay personas que no conoces el Mar y que gracias a esos populachos nefastos que este sector poblacional medio-cre y cagón odia visceral e irracionalmente desde la más estúpida ignorancia, han podido estos últimos años acceder a una CALIDAD DE VIDA digna, subjetiva, deseable de ser vivida y no una mera subsistencia, un estar-en-la-lucha interminable, un tener que soportar eternamente la gastada indirecta de quien desde dentro del Sistema come y mira por televisión la que le cuentan, el relato NO OBJETIVO de los medios de comunicación que SIEMPRE responden a intereses particulares y, tratándose de monopolios informativos, de corporaciones mediáticas transnacionales, es obvio que no van a tirar para el pueblo ni un poquito.    
Este es nuestro descargo. Esperamos con esto haber generado alguna reflexión en alguien, como más no sea en una persona, tan humilde es nuestro objetivo pero no menos valioso, porque nosotros sí valoramos la vida humana, y no creemos que algunas valgan más que otras, o que algunas sean más meritorias de existir  - y/o de existir bien – que otras. Llámese a esto idealismo donde se quiera. Lo preferimos al materialismo barato con que nos quieren engrupir, basado en una jerga técnica pseudo-política más propia de un universo empresarial (de CEOs), que encubre un pensamiento unilineal, dogmático, y que encima se busca imponer como único, Total, Absoluto, barriéndose de esa manera - como siempre se ha hecho a lo largo de la historia de estos pueblos en general pero de este país en particular -, con la posibilidad de pensar lateralmente, de que sean otros relatos, otras maneras de ver, de vivir, de jugar la vida.

Buenos Aires, 4 de Octubre de 2017        
       





 




 





   





   

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Dos poemas*


Un tuerto para mi parche

Escupitajo de hielo abisal, retornando del desmadre
El estómago, ¡Bah! ¡Maldito concilio de ácidos!, regurgita
El deseo no es ni el odio, ni el miedo, ni la libertad
Sólo este fatídico viernes de pocilgas andrajosas

Correr como loco, emborrachado, el pendejo bondi
Luego de establecer cincuenta conversaciones distintas
Que reflorecen en tintas ahora que yazco tranquilo
(El recuerdo no necesariamente es el justo-exacto)

Hay un profundo asco en todo esta berreta juntada
Somos como caníbales pretendiendo figurar entre morsas
De algún videojuego para Síndromes del Imperialismo
Sofocados por el pánico burdo que nos retrotrae un sinfín

Ahora estamos todos atentos a la siguiente palabra
Y a la que viene, y ahora, y entonces, mas luego
Pero el sentido prometido nunca llega a realizarse
¡Vana espera la del oyente comprensivo; nada hay que comprender!

No escribo recetas médicas, noticias o peritajes policiales
Esto no es un plan arquitectónico o una fórmula química
Esto no es esto, ni lo otro, mucho menos EL OTRO
Esto es yo-siendo, abstractamente materializado en mi decir

Toda mi inmundicia al servicio de tu ojo impúdico
Que recorre mi médula, mi vértice favorito, la espina
Quisieras hundir tu mugroso dedo-aguja en mi culo/volcán
Lo sé, cerdo del CAPITAL ACUMULADO, lo sé mejor que tú

Pero ni siquiera rimando estrofas podrías hacer que te escuche
Porque la dilación del ser que no está, pronto deviene
En tu estrepitosa caída, tu perra noche oscurecida, de un cuerpo inerte ya defecado
Ahora sí: Formemos el color del iris, quememos las mechas de la perdición que transita

Seamos parte de la aurora bo-real o bi-real… esa que parte la realidad al medio

Ramos Herejía, 2017


 
  Dos realidades

El espejo es la metáfora del sujeto
Un doble yo, afirmado ahora, en este tiempo pero no en este espacio
Porque del otro lado del fino límite especular, yace el otro
Ese que no siendo del todo mi ego, tampoco es tan ajeno a mí

¿Y cuál su tiempo, de tenerlo? ¿Será la detención del tiempo?
Metafísico seguro, aunque no sé si trans-temporal
Pura superficie de puntos ópticos, físicos, que se proyectan
Idealmente una forma redonda, sin huecos, hiancias, ni gangrenas tumorales

Ese mi no-yo, se amaca en la Plaza de la infancia perdida
Carece de tiempo porque carece de sorpresa, padece el horror
El terror, el lleno, compacto, la completitud de lo esférico
No muere porque nunca vivió, ni vivirá más que como reflejo

¿Has tu llegado a salir del ESPEJO que te sujeta?
¿O todavía eres la sombra de ti mismo, ese proto-ser irrealizado?
¿Estás de este lado o de aquel? ¿Cómo saberlo?
Es simple: de este lado, nos angustiamos, no nos alcanza el sueldo y reímos

EL GRAN BUENOS AIRES, SEPTIEMBRE DE 2017  

lunes, 11 de septiembre de 2017

POCIONES DEL CIELO ANARANJADO

Pociones del cielo anaranjado


Me propongo relatar un fragmento de existencia. Quizá tan sólo una semana, o menos que eso, un día de la vida de algún@. Por qué no unas breves horas… antes de morir. O el momento exacto donde su amado partió para jamás regresar. ¿Puede un sutil escombro de realidad ejemplificar el recorrido entero de esa subjetividad toda? Acaso sí, acaso no. No estoy aquí para confirmar especulaciones sagradas, ni para desplegar conjeturas imposibles. Tal vez sea más divertido – y enriquecedor – narrar sin metas, desde un lugar no teleológico, vagar errante por las líneas que se ofrezcan, pero sin perder ese mínimo y primer eje; decir sobre un sujeto. Apelar a la memoria, cuál será nuestro método, inventar lo que nunca fue, mezclar vivencia con fantasía, articular pasado/derrotado con futuro/prometedor. O enunciar el presente, seco. Opaco, casi mudo, vacío, silente, lento. Relatar algo que está por suceder en alguna parte o en ninguna más que en nuestra imaginación infinita. O describir lo que va siendo en acto, a medida que un protagonista elige por dónde irán sus pasos, sigilosos pasos de homicida, crueles muecas de psicópata, desanimados pensamientos de enamorado, ilusiones rosas e infatigables de niñita amante.

Todo esto es una basura. No es más que un agónico preámbulo de un escritor cadavérico. Que, en verdad, ya ha empezado a hablar de sí mismo, de su intencionalidad, de sus trabas intelectuales, de sus falsas preocupaciones por abordar seriamente un tema. Soliloquio masturbador que reproduce goce mental, peligrando al lector líquido. Liquidez detestable la de hoy día, prostibular e incestuosa, donde los escritores parecen bacantes y la Literatura su gran ramera. ¿Qué más da? Si a fin de cuentas, en el tormento de la lengua estamos todos y queremos parir-nos, aflojarnos de ese bicho afectivo que nos corroe. Escribir supone un ejercicio de auto-nacimiento. De rememoración, trabajo psíquico de duelo-pérdida de algún yo pútrido, que necesitamos desahogar, dado que lo creemos vetusto objeto presto para ser arrojado al tacho de residuos inservibles. Mantenerlo es demasiado costoso y corremos el riesgo de volvernos esquizoides (como si no lo fuésemos un poco, por cierto).  
Recuerdo un sueño. Será este un primer material para descomprimir las ganas. Plena Avenida del conurbano, antigua morada de los vagos juveniles, y en el centro dos luchadores marciales libran terca batalla, innecesaria, por puro prestigio y agresividad, con armas orientales. Ninguno cree que el otro será capaz de… hasta que un tercero se vuelve valiente y lo hace. Sangre, no mucha. Un poco. Lo suficiente para que el soñante se angustie. Muerte, ¿deseo? ¡Por qué desear que alguien muera! Opino que lo que fallece es ese EGO del que hablé hace un rato. La propia violencia dirigida contra sí misma, termina por matarla, y deviene no-violencia, paz, pacto de palabra, crecimiento humano, ético, crítico. Asesinar al nene caprichoso que se lo buscó implica toda una lección. Tener coraje para ir por la vía de la Ley que involucra hablar de las cosas, evitando la acción directa.

Entre. Nuestra vida transcurre mucho tiempo así. Ir de vereda en vereda, cruzando tarados con carritos de bebes, cirujas, perros sueltos, qué hacer al caminar. Ir tranquilo – lo que más cuesta. Patrulleros vigilantes detienen sospechosos vagabundos. Las señoras del barrio se amurallan tras las rejas, los alambres electrificados. Nadie voto a Macri pero a la vez sabemos que lo votaron todos. Mi barrio es bastante burgués y superficial. Predomina esa necesidad de sentirse superior al resto, “a la gente”. Soy de la república separatista de Ramos Mejía, esa parcela matancera neoliberal y derechosa. Por ahí debe de andar algún peronista olvidado. El kirchnerismo es mala palabra. Corruptos, ladrones, lo peor de lo peor. Yo soy K. No tengo vergüenza ni miedo en decirlo. Sucede que no miro TN [todo negativo], ni leo Clarín, por que miente. Provengo de una familia trabajadora, hijo de padre periodista, gran lector, hincha del Ciclón, amante del asado y el buen vino. Un tipo abierto a lo desconocido, que me enseñó a pensar críticamente, a ver las cosas en toda su complejidad, sin creerse el amo absoluto de la verdad y preñado de un buen humor envidiable. Madre ama de casa, uruguaya, devenida empleada doméstica a consecuencia de la crisis social del 2001. Una persona fuerte, tenaz, incondicional, pero a la vez terca, obstinada, demandante. Pese a su origen socioeconómico, una mujer más bien conservadora. Por momentos, de mucho silencio acerca de su pasado, como si ocultara algún secreto desagradable sobre sí o sobre los suyos. Dificultades para elaborar lo que pasó. Un hombre, en cambio, más apostador e inteligente. No sin sus defectos, desde luego, sin sus faltas/fallas. Tampoco el inicio de siglo fue fácil para él. Se deprimió a su manera, estando molesto durante una década, hasta que logró revertir esa satisfacción pulsional en la que uno puede caer ante los imponderables de la existencia.

Acróbata mujer treintañera. Al ritmo de mi acústica improvisación, seduce miradas ocasionales trepando una tela. Su cuerpo es un vaivén zigzagueante, nauseabundo y sensual, que se acompasa al sonar de este arpegio ancestral donde cada maravillosa nota golpea en su lomo y la hace gemir de resonancias. Languidece el deseo si no media una comunicación mínima, no ideal sino profunda, no de carácter metafísico, trascendente o ni siquiera dialéctico, intenso, poderoso, corporal, terrenal, materialista. Es por eso que, estoy convencido, es muy importante que antes de desplegar nuestro acting, transitemos algo – un esbozo – de intimidad. Charla y sexo. Cenas, pláticas y cogidas. Las marabuntas del terror son hormigas enemigas que acechan por lo bajo del yo consciente. Reaparecen en dolores y problemas, como termitas dérmicas que estropean el torrente del placer. Sé que trabajan duro por complicarme el acto. Hablan a mis espaldas, caminan por mis venas y a veces salen a la superficie (durante las noches de mayor cansancio). No estoy muy seguro de su color, si es gris o azul. Sólo sé que aunque parezcan diminutas, en la dimensión paralela son ingentes, cual montañas de la mismísima cordillera. Me pregunto si esta joven de Castelar que ahora vive en Constitución – barrio nocturnamente infernal -, no será tan sólo una de estas. O su Reina. ¿Y yo mismo no seré también un pobre diablo o, mejor, un Diablo pobre? Un demonio decaído, arrastrado entre afantasmados caminantes taciturnos, de poca valía, mañoso pero febril, impúdico aunque impedido.      

 
La Matanza. Setiembtre MMXVII

De cuervos y tricolores

  El cuerpo del Negrito Miguel fue hallado muerto y empalado con una zanahoria en las inmediaciones de la Villa Carlos Gardel. Aparentement...