domingo, 27 de enero de 2019

Just walk




Juan Pedro creía que las cosas eran solamente de dos maneras: buenas o malas. Sufría mucho por eso. Varias personas le habían sugerido, amablemente, que comenzara a registrar los matices. Que la vida no es ni color de rosa, ni oscura. Al menos no sólo. Y no siempre.

Ya sus amigos estaban lejos, sus chicas eran parte del pasado y, el presente, se reducía a contactos virtuales con “contactos” a los ni siquiera conocía. Se preguntaba en qué se había convertido su vida si hacía apenas unos años todo en su rutina era salir con este o con aquel, transar con la de más acá y coger con la de más allá. También se acordaba de su amiga Celeste, con quien compartía largar charlas de cine o de libros. La echaba de menos, desde que ella tuvo que irse a vivir a Pinamar.

Una tarde de verano decidió salir a caminar. Al mejor estilo flâneur bonaerense. La otra opción era el enclaustramiento, quejarse y deprimirse. Agarró los cigarrillos y salió al mundo en busca de sí mismo.     

De cuervos y tricolores

  El cuerpo del Negrito Miguel fue hallado muerto y empalado con una zanahoria en las inmediaciones de la Villa Carlos Gardel. Aparentement...