Estrellas procaces inundan
tu habitación
Un hacinamiento de recónditas especulaciones
La marabunta mecánica salpica viento gris
Y verdes mariposas gimen extasiadas por doquier
En bucle se repite la repetida repetición repetitiva
Repetidora cancelación de acciones y contrastes
En los efluvios de una exacción caníbal
Vuelves a maravillarte de la precocidad naciente
Médanos citadinos se confunden con ramblas
Y el cielo-mar de helicópteros azules lanza sonidos
Furiosos petardos truenan la conciencia como una radio
Que no para de sonar de madrugada: la fiesta empezó
Ahora irás nuevamente a caer contra el techo
Y a caminar de costado cual cangrejo de río
Te crees inteligente por pensar la sombra
Pero es más bien la sombra la que te duerme

Métete la pluma en el pecho
Arrógate el derecho a callar
Ni animales ni cenizas pueden
Sentir piedad de tanta torpeza
ALGO SUSPIRÓ EN TU HOMBRO DERECHO
Un hacinamiento de recónditas especulaciones
La marabunta mecánica salpica viento gris
Y verdes mariposas gimen extasiadas por doquier
En bucle se repite la repetida repetición repetitiva
Repetidora cancelación de acciones y contrastes
En los efluvios de una exacción caníbal
Vuelves a maravillarte de la precocidad naciente
Médanos citadinos se confunden con ramblas
Y el cielo-mar de helicópteros azules lanza sonidos
Furiosos petardos truenan la conciencia como una radio
Que no para de sonar de madrugada: la fiesta empezó
Ahora irás nuevamente a caer contra el techo
Y a caminar de costado cual cangrejo de río
Te crees inteligente por pensar la sombra
Pero es más bien la sombra la que te duerme
La chica desnuda de cinco piernas y tres senos
Muestra toda su aterciopelada boca de robot
NO LE TEMEMOS A LOS INFORTUNIOS
Mas, la virtud, hace tiempo que anochece lejos de aquí
Quisieras que
todo terminara o empezara
Tal vez no
eres más que un futuro inacabado
¿Por qué esperar
sentado cuando en realidad
no existe nada como el firmamento?
Ese maldito
ventilador de carne
Escupe hielo
rojizo de madera opaca
Y sigues
caminando, expectante
La última vez
que nos fuimos al bar
La candela de
alucinaciones
Nos hizo ver
cosas que…
Cosas que tú
ya sabes

Métete la pluma en el pecho
Arrógate el derecho a callar
Ni animales ni cenizas pueden
Sentir piedad de tanta torpeza
ALGO SUSPIRÓ EN TU HOMBRO DERECHO



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